BASTA ES BASTA

Hay momentos en los que el silencio deja de ser prudencia y pasa a ser complicidad. Y eso es exactamente lo que ocurre desde hace años con el trato arbitral que vienen sufriendo el RCD Espanyol, y otros equipos de La Liga que callan por falta de apoyo mediático, o por sumisión al Señor de los Dineros.

Lo sucedido el domingo pasado en Son Moix durante el partido frente al RCD Mallorca, con arbitraje de Ricardo De Burgos Bengoetxea, no es un hecho aislado. Es, sencillamente, la gota que colma el vaso de la paciencia del espanyolismo. La última gota.

Demasiadas temporadas viendo cómo decisiones arbitrales incomprensibles, absurdas, criterios cambiantes y errores reiterados terminan perjudicando siempre al mismo club. Demasiados errores que hacen pensar en intencionalidad o intereses oscuros. Demasiadas veces escuchando el mismo discurso resignado: “los árbitros a veces te quitan y a veces te dan”. No. Al Espanyol no le dan. Al Espanyol solo le quitan. Una y otra vez. Demasiadas veces.

Lo más grave no es solo el error humano, y por tanto posible, sino la reiteración sistemática de decisiones que terminan inclinando la balanza siempre en la misma dirección. Y cuando esta sensación se instala durante años, deja de parecer casualidad para convertirse en un problema estructural dentro del arbitraje español, bajo la responsabilidad del Comité Técnico de Árbitros y de la Real Federación Española de Fútbol.

El espanyolismo recuerda perfectamente que un descenso a Segunda División estuvo marcado por decisiones arbitrales que incluso llegaron a ser señaladas por la justicia ordinaria. Aquello ya fue gravísimo. Pero lo peor es comprobar que, lejos de corregirse, la situación se ha perpetuado.

Por eso, ha llegado el momento de abandonar los comunicados tibios, las protestas simbólicas y las reuniones estériles, para pasar a la acción. El Espanyol es un club histórico, fundador de la Liga, con 125 años de historia. No puede seguir aceptando faltas de respeto arbitrales que dañan su competitividad, su prestigio y la credibilidad de la competición.

ES HORA DE PASAR DE LAS PALABRAS A LOS HECHOS.

Propongo tres acciones claras y contundentes que den visibilidad nacional e internacional a este problema enquistado del fútbol español:

1. DENUNCIAR FORMALMENTE AL CTA y RFEF.
No como un gesto simbólico, sino como una acción jurídica y pública que obligue a dar explicaciones. 

2. JUGADORS SENTADOS SOBRE EL CÉSPED durante un minuto al inicio de los partidos restantes.
Una protesta visible, pacífica y poderosa, que mostraría al mundo que el Espanyol dice basta.

3. RETIRAR AL EQUIPO DEL CAMPO si vuelve a producirse una decisión arbitral manifiestamente injusta.
Una medida extrema, sí, pero proporcional a la gravedad de lo que está ocurriendo.

El Espanyol debe contratar a un bufete de abogados competente y dispuesto a defender los intereses de la Entidad. Basta de parches de cara a la galería, que nunca tienen final satisfactorio para el Club. Basta es basta

Tal vez se sancione a De Burgos Bengoetxea, pero el mal ya está hecho. Hay mucha ilusión de aficionados y mucho dinero en juego que puede cambiar el rumbo del RCDE, como para seguir poniendo tiritas a una situación que requiere intervención quirúrgica.

El espanyolismo está cansado. Muy cansado. Y cuando la paciencia se agota, llega el momento de la firmeza. El respeto no se pide: se exige.
Ángel Bergadà, 16 marxo 2026

Comentaris

  1. Totalment de acuerdo , nuestro equipo directivo parece tener miedo a opinar sobre los errors arbitrales Deben actuar ya !!!

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